Bajo el lema “Por la identidad y los derechos para todas”, la marcha
del Orgullo Gay se realizó ayer en La Plata. Y la bandera del arco
iris, símbolo de la diversidad sexual, se paseó orgullosa desde plaza
Moreno a plaza San Martín para exigir al gobierno provincial y
municipal que se respeten sus derechos. En un día de fantasía y
color hubo todo tipo de personajes, disfraces y actitudes. Según
indicaron los organizadores a Hoy, se exige la creación de un área de
la diversidad sexual a nivel provincial y municipal. Además de que sean
respetados los derechos a la identidad, salud, trabajo, educación y
justicia para todos y todas. Pablo Roma, delegado del Inadi en la
provincia de Buenos Aires, indicó que “la sexualidad es una
construcción cultural e histórica sujeta a múltiples transformaciones.
En este sentido hablar de diversidad sexual es, en primer lugar, tomar
una decisión política, ya que implica reconocer que existen variadas
orientaciones sexuales y que estas no son alteraciones patológicas,
sino expresiones de la propia sexualidad. Trata, en definitiva, de una
construcción social y, como tal, la aceptación de las diferencias tiene
que ver con el respeto y la defensa de los derechos humanos”. El
punto de encuentro para el centenar de personas que participaron de la
marcha fue la plaza Moreno (frente a la Catedral y la Municipalidad),
donde compartieron el escenario con una muestra de autos antiguos y una
carrera de ciclismo. “Es necesario que las autoridades de la
Provincia aprueben leyes para que la educación sexual sea en libertad y
basada en el placer, como así también para que se respeten el derecho a
la identidad de género y libertad para decidir sobre sus cuerpos”,
expresó Lali. Y agregó: “Este año tuvimos una mejor convocatoria”. Tras
marchar por el centro de la ciudad, la columna del Orgullo Gay y
Lésbico se detuvo frente a la Casa de Gobierno, donde se leyó un
comunicado. “Pensamos que nuestro Estado debería posibilitar que los
ciudadanos puedan acceder a una igual oportunidad para el desarrollo de
sus vidas”, se indicó. Así, en medio de disfraces y reclamos, la marcha
se cerró con una fiesta electrónica en plaza San Martín con más de un
centenar de personas. |